viernes, 16 de febrero de 2018

Nos toca carnaval y es tregua. Aquí adentro, las calles entran en movimiento, por compás o cercanía o perfume. Sigo la caravana que pulsa. Los ojos solos toman forma de brindis, esa transparencia. No llevo ningún registro y confundo los saldos del año anterior. Mis trajes y máscaras son tan finas que van quedando en el suelo, algunas personas juegan con ellas por un rato. Yo también me guardo amuletos: una banderita azul, una servilleta con dirección postal y un animal mitológico pequeño. Asoma el sol y me quedo con esta risa ensortijada, de infancia. Lo nuevo así de frágil o breve, y también lo queremos.

¿Qué cosa hacemos los días sin carnaval?

viernes, 2 de febrero de 2018

cada palabra es una ingeniería.

cada marca
cada punto
cada hueco
cada pequeña trampa
cada abismo
cada peso
cada vértigo -en todos los lenguajes-,
de los muchos planos,
y todos los silencios, son realmente importantes.

martes, 9 de enero de 2018

Verano II

el mediodía es implacable para las veredas
...no tengo a mano una sola oscuridad que me salve

Verano

Del verano?
La noche, siempre.
O la madrugada rajándose como una tempestad oscura; 
focos amarillos y la piel suelta. 
Voy a abrir la playa para respaldar el día,
hacerle un surco donde quepan cuerpos y danzas.
Salir a verbar la boca desnuda
Entonar liviano el aire mientras despeina.
Del verano?
La noche, cerquita del agua.

jueves, 30 de junio de 2016

La bufanda le cubría la cara lunar recién ardida. Qué lindo invierno. Pensó en ese costado que queda a la intemperie y como la piel se le esmerila. Calor encerrado en la boca, como secretos; podría dibujarlos contra el frío y no morir. Le buscó marcas de incendios. Todavía tenía palabras en el territorio desnudo y un balde con arena. Recordaba sombras de su cuerpo andando por la casa imitando las pausas de la noche. Se quedó en el trapecio perfecto, colgando de un abrazo.

martes, 28 de junio de 2016

música para incendios
explota al tomar contacto con el aire

música roja
que nos presta trapos en la fiesta
escondites
una danza: pieza para cachorros
un viaje donde hace calor y libertad

la púa abre tajos sobre los discos
los lastima siempre en el mismo surco
la música es una piel con cicatrices
donde nosotros vamos a poner la mano
o quedarnos dormidos sobre el corazón de alguien

y desde la luna todo se ve rojo
hace frío en todas partes, menos en el bolsillo
donde fuiste a esconder la mano robada
mi pequeña mano helada no ha vuelto del refugio de aquel abrigo, y estamos a viernes
no estoy preocupada, ya sé que querías repararla
no he podido escribir nada desde hace unos días
vos sabés, mi otra mano no escribe, baila.
cuando me la devuelvas le quitaré el guante para celebrar los dedos nuevos
y allí mismo darte las gracias por lo saludable
con el dibujo de mensajes en el empañado de las vidrieras del centro
a saber: soy la izquierda, llevame.