miércoles, 26 de marzo de 2014

a V.K

Te vemos bailar
[recién, hace un rato, ahora mismo, siempre]
espectáculo exquisito
[alegría-encanto-pasión-generosidad infinita. siempre]
las tablas esperan tu peso liviano
[siempre así será]

Esa risa tuya, con tono, eco y color, se desarma y contagia,
nos deja demudados.
Tu sombra, que tiende puentes de escena a público,
traza secuencias para ir del movimiento a la emoción.
Y en esos lugares, hacer equilibrio,
intervalos de libertad.

Quedamos
[tantos los de acá]
recordándote en un instante luminoso,
registrando en el cuerpo el camino que nos sembraste,
intentando mover el esqueleto del mundo.


Inmensa muñeca de pies ligeros, siempre gracias.

lunes, 2 de diciembre de 2013


Te pienso- dice y se despide.
Dos palabras que conmueven hasta los huesos.
Qué simple es la maravilla!!!

viernes, 16 de agosto de 2013


Pasivos payasos proclives al piano,
plantean posibles pecados.

Pasando sus picos por pasados pantanosos,
patean placeres posibles 
y palidecen en su pantomima patética.

Un par de palabras paralelas 
pelean
en la parafina plateada, 
pidiendo perdón por el periplo 

de la paradoja perdida.

lunes, 10 de junio de 2013

El hombrecito que da risa al barro 
acostumbra decir palabras que recogió de la costa.

Palabras con yuyitos y chacareras, 
vino y pescadores. 
Palabras tibias robadas en horas de la siesta. 
Las repite para salvarse cuando llega la creciente.

Su pecho un bosquecito de sauces, 
húmedo y feliz, 
que no duerme.

Sopla en verde la vida en su vientito.

De la boca se le caen arpegios y tambores que 
al irse 
a mi me quedan prendidos al pelo. 
No dejan de sonar cuando voy tarde al trabajo.

Yo respiré con peces en una fiesta 
la madrugada que hice noche en su hombro izquierdo.

Me ha regalado un remanso con su nombre; 
ahora puedo nadar 

cuando el río agita los contrafuertes del sueño.

miércoles, 5 de junio de 2013

Andábamos a destiempo su insomnio y yo.
No había sitio en la ciudad donde encontrarnos, 
por eso planeábamos crucigramas 
gritándole a la noche 
para que acercara las dos costas.

domingo, 2 de junio de 2013

Los heridos se reúnen al bordecito del tajo. Tan temprano.
Yo dolí antes de ayer- dice uno.
Yo también- el otro.

Intercambian las cicatrices de sus mapas y las ponen a exorcizar en una copa de vino.
No están convencidos de nada en general y dudan de todo en particular, pero quieren risas y bocas cuando la noche se les cae en los ojos.

No sé si te quiero, pero quiero una casa de abrazos que amanezca con vista de ventana y un arbolito deshojándose en amarillo, rojo y violeta- dice ella.
De vez en cuando pienso en otra que escribe cartas de barro desde un país verde, pero hoy quiero los secretos de tu pelo oscuro- él contesta.

Una noche olvidada están intentando nacer, mutar, limpiar el polvo. Una noche tan cerca de la herida se encuentran para curarse. Para intentarlo rabiosamente.

Me duele, todavía- ella se despide.

Tranquila, a mí también- él la consuela.

viernes, 31 de mayo de 2013


No hay que querer con anestesias porque ese es un querer chiquito, que pasa sin penas ni glorias. Esa es la burguesía del amor, un gremio de farsantes. Amores tímidos no llenan el amor, y en eso no vale andar balbuceando. De qué sirve querer si no es con un poco de espanto, con espasmo, con locura, con ruidos de escapes, con algas, con bosques que crecen verdes para adentro. Querer como prófugos, con abismos, con furia, con mares que rompen olas en la tarde, con fuegos, con mandarinas tirados sobre el cuero del mundo. Hay que querer con aguafuertes tironeando los hilos que atan las nubes en la cueva azul, con ejércitos de locos bombardeando la luna, con fiestas y con los finales de las fiestas. Querer con ciudades que prestan sus bares y sus tangos para que valientes inauguren abrazos y los continúen en callecitas olvidadas. Querer bien querido; y terminar con astillas, con remolinos en los ojos, con púas en los dientes. Terminar en la violenta calma de los domingos un poco melancólicos, un poco huérfanos, casi amputados. Y si llegamos al final llenos de huecos, que haya sido por haber entregado todo lo humano, toda la luz, todos los besos, para insistir otra vez. El querer bien querido se quiere con miedo de extensión inexorable y en plena libertad. Sin remedio, ni garantías, se quiere así. Que sean amores para guiones de cine o que no sean nada.